Qué gastos puede deducir una sociedad y un autónomo no

  • Escrito porEquipo Growfix
  • Última revisión
  • Lectura5 min
Qué gastos puede deducir una sociedad y un autónomo no

La diferencia no está en una lista de gastos exóticos: está en el criterio. Un autónomo solo deduce lo que esté exclusivamente afecto a su actividad; una sociedad deduce lo que esté correlacionado con sus ingresos, y eso es más ancho. El caso claro es el vehículo: el autónomo no deduce el turismo de uso mixto salvo actividades tasadas (transporte, comerciales, autoescuelas, agentes); la sociedad sí puede deducirlo, y también su IVA en el porcentaje que acredite, imputando al usuario la parte de uso privado como retribución en especie. Lo mismo pasa con seguros, sueldos de familiares y gastos financieros.

La regla que lo explica todo: afectación exclusiva vs correlación con ingresos

Para un autónomo, el artículo que manda exige que el bien esté afecto de forma exclusiva a la actividad. Un elemento que se usa mitad negocio, mitad vida personal, no se deduce a medias: no se deduce, salvo que sea divisible (una parte del inmueble, por ejemplo).

Para una sociedad, el gasto es deducible si está contabilizado, justificado, imputado al ejercicio y correlacionado con los ingresos. La sociedad es un sujeto distinto de ti: todo lo que compra es suyo y está, de partida, en su patrimonio empresarial.

De ahí salen todas las diferencias prácticas.

Diferencias concretas, una por una

Gasto Autónomo Sociedad
Turismo de uso mixto No deducible en IRPF salvo actividades tasadas Deducible; el uso privado se imputa como retribución en especie
IVA del vehículo Presunción del 50 % en la cuota soportada, con reglas propias Deducible según uso acreditado; misma presunción de partida
Comidas y dietas Deducible con límite diario y pago electrónico, en el desarrollo de la actividad Dietas exentas al trabajador con límites; comidas con clientes como atención a clientes
Atenciones a clientes Deducible con el límite del 1 % del importe neto de la cifra de negocios Mismo límite del 1 %
Vivienda usada como despacho Deducible por porcentaje de superficie afecta; suministros al 30 % de esa parte Puede alquilarle el espacio a la sociedad: contrato, factura y valor de mercado
Sueldo del cónyuge o hijos Solo si hay alta en Seguridad Social y contrato, con requisitos estrictos Nómina normal, como cualquier trabajador, a valor de mercado
Retribución del titular / socio El autónomo no puede deducirse su propio sueldo La nómina del socio trabajador sí es gasto deducible
Formación y seguros Con límites y condicionantes de afectación Deducibles como gasto de la empresa
Intereses de financiación Deducibles si el préstamo financia la actividad Deducibles, con las limitaciones del gasto financiero neto

El que más dinero mueve: el sueldo del socio

Un autónomo no puede deducirse lo que se paga a sí mismo, porque no hay dos partes: su beneficio es su renta. En una sociedad, la nómina del socio trabajador es gasto deducible en el Impuesto de Sociedades y renta del trabajo en su IRPF.

Eso abre una palanca de planificación real — repartir renta entre sociedad y persona para no acumular todo en el tramo alto de IRPF — con dos condiciones que no se negocian: el trabajo tiene que ser efectivo y la retribución, de mercado. Y si además es retribución del cargo de administrador, los estatutos deben decir que el cargo es retribuido, o la deducción se cae.

Lo que se deduce mal y sale caro

  • Meter gastos personales en la sociedad. No es una zona gris: es una liberalidad no deducible y, además, una retribución en especie no declarada. La cuenta con socios que crece cada año es el rastro que lo delata.
  • Facturas sin identificación completa o tickets sin factura para gasto que exige factura. Sin ella no hay IVA deducible.
  • Pagar en efectivo por encima del límite legal. Además de la sanción, dificulta justificar la realidad del gasto.
  • Deducir el 100 % del coche de empresa sin imputar uso privado. Es el ajuste más repetido en comprobación. Lo defendible es un porcentaje razonable, documentado con agenda comercial, kilometraje o rotulación.

Lo que un autónomo sí tiene a favor

No todo cae del lado de la sociedad:

  • Simplicidad y coste. Sin cuentas anuales, sin Impuesto de Sociedades, sin depósito registral, con asesoría más barata.
  • Reducciones propias del IRPF para el rendimiento neto en estimación directa simplificada, y la reducción por inicio de actividad los primeros ejercicios.
  • Compensación de pérdidas con otras rentas del contribuyente, dentro de los límites de la ley.
  • El dinero ya es tuyo. No hay segundo peaje al sacarlo, que es justo lo que más cuesta a las sociedades pequeñas.

Antes de mudar la actividad a una SL solo por los gastos, conviene hacer el cálculo completo: cuándo compensa pasar de autónomo a sociedad limitada.

¿Puedo poner el coche a nombre de mi SL y deducirlo entero?

Puedes ponerlo a nombre de la sociedad, pero deducir el 100 % solo se sostiene si el uso es exclusivamente empresarial y puedes demostrarlo. Lo habitual es deducir el gasto e imputar la parte de uso privado como retribución en especie.

¿Y la comida de cada día trabajando?

Comer solo por trabajar fuera no basta. En autónomo hay límite diario, exige medio de pago electrónico y que sea en el desarrollo de la actividad; en sociedad, la dieta del trabajador tiene su propio régimen con límites por desplazamiento.

¿La sociedad puede pagarme el alquiler de la habitación donde trabajo?

Sí, formalizando un arrendamiento entre tú y la sociedad a precio de mercado, con factura y su tratamiento en IVA e IRPF. Es una operación vinculada: documéntala.

¿Puedo deducir el IVA de todo lo que compra la sociedad?

Solo de lo afecto a la actividad y con factura completa a nombre de la sociedad. Bienes de inversión de uso mixto tienen reglas específicas y regularización a varios años.

¿Contratar a mi hijo en la SL es deducible?

Sí, con contrato, alta y salario de mercado por un trabajo real. En autónomo los requisitos son más estrictos y es donde más se deniega.